Mauricio Kartun, referente del teatro argentino, llega a Lima

Mauricio Kartun, Sala de Parto, Mauricio Kartun se acercó al teatro gracias a su pasión por la lectura. (Foto: La Plaza/ Difusión)

El Festival Sala de Parto tendrá como uno de los invitados de lujo de su tercera edición a Mauricio Kartun. Con más de cuarenta años de historia teatral, este director y dramaturgo de referencia indiscutible en el teatro argentino llegará a Lima para presentar su creación más reciente: “Terrenal. Pequeño misterio ácrata“.

En dicho montaje, Kartun plantea la relación entre el hombre y el capital a través de la figura bíblica de los hermanos Caín y Abel, quienes esperan al ‘Tatita’ (Dios) para disponer de su legado y su condena.

Caín, el que luego asesinará a su hermano, fue el inventor de las pesas, la acumulación de riquezas y los cercos para rodear los campos -con lo que se adelantó en varios siglos a Federico Engels y otros pensadores-, en tanto Abel se dedicaba a disfrutar de la naturaleza, recolectar escarabajos para pesca y, eventualmente, el ocio. (…) La redondez de “Terrenal” deriva entre otros motivos de la elección de ese terceto, porque el humor de retruécanos y juegos de palabras de Kartun van de lo ingenioso a lo simple, a veces con recursos de los viejos cómicos de balneario, por lo que su efectividad es similar a la ejercida por Les Luthiers: dichos por ellos provocan hilaridad y admiración intelectual, en otras manos la perderían.
(Télam, 22/10/14)

La obra tendrá una sola función el martes 8 de setiembre a las 8 p.m. en el Teatro La Plaza (Larcomar). Las entradas están a la venta desde ya en Teleticket de Wong y Metro y en la boletería del teatro a 25 nuevos soles (estudiantes), 35 nuevos soles (jubilados) y 50 nuevos soles (entrada general).

Además de la presentación de la obra, Mauricio Kartun participará en Lima de un conversatorio en el que será entrevistado por la respetada directora peruana Chela de Ferrari. Este encuentro se llevará a cabo el sábado 12 de setiembre en el Teatro La Plaza a las 4 p.m. El ingreso es libre, pero con capacidad limitada.

A continuación reproducimos el extracto de una entrevista que Mauricio Kartun concedió a “Página/12” a propósito de “Terrenal”:

En “Terrenal” surge una reflexión sobre el teatro. Se dice que el teatro y la vida son una tarima de pasatiempo…
En mis últimas obras intento tomar distancia para no ser monotemático, pero me doy cuenta de que todo lo que he escrito tiene algo metateatral, que el teatro y la representación están ahí. Ese tópico barroco del teatro del mundo –o el mundo como un teatro donde somos personajes– se basa en una hipótesis aristotélica. Es pensar el teatro como un relato que empieza, se desarrolla y termina. Mi hipótesis en esta obra es entender al teatro como un espectáculo de varieté. La estructura del varieté era la elegida por el dadaísmo, porque al no tener un valor de representación, al no querer decir nada y estar armada de una manera azarosa se parece a la vida. El hombre intenta que la vida sea aristotélica, pero la vida es varieté. Uno podría pensar en un continuado eterno, mientras que en la estructura aristotélica, no podría, porque si no hubiera un final, el espectador se iría.

Otro concepto fundamental en la obra es el de sombra. Aquí, la sombra que Caín quiere eliminar es su hermano.
En “Terrenal”, la sombra es el número 2, el par de opuestos, el otro. Se ha dicho que es el ala que le falta al hombre para elevarse. Quien mata, se corta un ala. El tópico de los hermanos en pugna me ha interesado siempre, como la relación entre el lastimado y el lastimador. Se necesitan. Estas relaciones perturban, como la de víctima y victimario, que se dan en la vida real, en una pareja, entre amigos y hermanos. En dramaturgia, decimos que están unidos en el opuesto.

¿Persiste la idea de un Caín malo y un Abel bueno?
Algunos autores ven en Caín al que se rebela contra Dios. Una rebeldía que está en los mitos (el mito de Prometeo, por ejemplo, que arrebata el fuego a los dioses). El filósofo y poeta francés Gaston Bachelard ha escrito que toda metáfora es un mito en miniatura. A mí me gusta pensar al revés. Pensar el mito en términos de jibarización. Me pregunto entonces cómo sería ese mito reducido. ¿Sería una metáfora? ¿Y para qué están las metáforas? ¿Para que uno proyecte sobre ellas su presente? Es natural entonces pensar en la condición elástica del mito de Caín y Abel que se transforma según cómo y quién lo analiza en distintos períodos históricos. Un mito que atraviesa el tiempo y, como una rueda, gira y gira y nunca se detiene.

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